No cesan los gritos De hostigar mi calma No cesa el murmullo La paz no se alcanza. Yo miro y no encuentro Un rostro siquiera Que sepa brindarme Confianza fraterna. Camino y los lobos Caminan conmigo; No saben que tiemblo A cada que miro. Y el sol que parece Venir en mi ayuda Destierra a sablazos Las sombras que abundan. En este escenario Me juego la vida, Ya estoy esperando La luz de mi día. Sentado en el patio Floto en el ambiente. Solo en multitudes, Presente y ausente. No visten de negro Pero llevan luto; En la tumba estamos Aún insepultos.
Rodé por las montañas y los riscos Casi despedazado por las aspas Del sol canicular, en la jornada, Un hombre de machete abriendo selva, Una brasa encendida contra el viento. Casi fundido dando la pelea Casi desfigurado por el fuego Cosechando años verdes en las lomas Desgranando las luces en las hojas. Nacimos campesinos, campo somos Crecimos en los surcos sudorosos, Ganamos los bocados con esfuerzo Recogimos mazorcas y arrancamos De los tallos los frutos ya cuajados. Tú nunca me frustraste tierra buena No conocí egoísmo de tu entraña, Generosas raíces me nutrieron Me formaron de barro grano a grano, Como encaña el maíz en tiempo bueno. Por todos tus secretos tuve entrada Debajo de tus ramas hice nido, Madre tierra soy fruto, me has parido Y aún generosamente me sustentas. Tengo ésta libertad la de tu fuerza Y un lecho que pacientemente espera. Hijo soy de tu sol y de tu lluvia Como premio mayor mi pecho es tierra Mojada, allí reposa la semilla Que ...
Cuando mi pensamiento Te invade. ¿Dónde acaba mi camino? Porque soy viento incontenible Por un amor que ya no tengo Por la mujer de adusto ceño. Yo sé que sabe que la quiero La brisa lleva mis razones Hasta su oído imperturbable, Como una piedra bajo tierra. Cuando la pienso largamente Le robo paz a sus momentos, En éste agónico vivir Como zarzal cubro su cuerpo. Agua que moja el viaje de ella O el aguacero que la acecha, Una corriente que penetra A su morada sin aviso. Yo permanezco allí sentado Como fantasma indeseado, Ella pretende desterrarme No lo consigue yo soy terco. Mi pensamiento es un enjambre De moscarrones en su pecho, En sus oídos le retumba Ruido molesto, mi presencia. Invado todos sus espa...
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