Poema LXVIII
Intento con mi buena voluntad
Recorrer el sembrado sin dañar
Las florecillas a ras de la tierra;
Pero por mas que sea volitivo
En mi quehacer, nada consigo,
Porque arruino lo bello, doy heridas
Por premio a los que amo,
Opaco la alegría del inocente
Y a mi propio corazón lastimo.
Recorrer el sembrado sin dañar
Las florecillas a ras de la tierra;
Pero por mas que sea volitivo
En mi quehacer, nada consigo,
Porque arruino lo bello, doy heridas
Por premio a los que amo,
Opaco la alegría del inocente
Y a mi propio corazón lastimo.
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