TIERRA
Rodé por las montañas y los riscos
Casi despedazado por las aspas
Del sol canicular, en la jornada,
Un hombre de machete abriendo selva,
Una brasa encendida contra el viento.
Casi fundido dando la pelea
Casi desfigurado por el fuego
Cosechando años verdes en las lomas
Desgranando las luces en las hojas.
Nacimos campesinos, campo somos
Crecimos en los surcos sudorosos,
Ganamos los bocados con esfuerzo
Recogimos mazorcas y arrancamos
De los tallos los frutos ya cuajados.
Tú nunca me frustraste tierra buena
No conocí egoísmo de tu entraña,
Generosas raíces me nutrieron
Me formaron de barro grano a grano,
Como encaña el maíz en tiempo bueno.
Por todos tus secretos tuve entrada
Debajo de tus ramas hice nido,
Madre tierra soy fruto, me has parido
Y aún generosamente me sustentas.
Tengo ésta libertad la de tu fuerza
Y un lecho que pacientemente espera.
Hijo soy de tu sol y de tu lluvia
Como premio mayor mi pecho es tierra
Mojada, allí reposa la semilla
Que se levantará si ya el verano
Comienza a replegar sus amenazas.
Viste mi persistencia suelo arado
Levanté un corazón de fuerte tallo
Colecté en los arroyos la frescura,
En un colchón de hojas conservaba
Esta última esperanza que es mi vida,
Pues tú no me abandonas como tantos
Tú nunca prometiste y diste todo
Y no me despojaste ni me heriste;
Eres tierra mi fuente y mi destino
El más amplio camino recorrido
Por eso yo te amo tierra grata.
La mejor herramienta son mis manos
Para labrar también para la trilla,
Con ellas mi palanca encallecida
Removió los sustratos escondidos,
Vengo de ti, de estambres y pistilos
De corolas, de polen: sangre y venas.
Si me moldeó tu influjo hasta lograrme,
Si me diste estatura y tez morena,
Si en mi pecho se ven las nervaduras:
No te puedo negar !oh madre buena!
Casi despedazado por las aspas
Del sol canicular, en la jornada,
Un hombre de machete abriendo selva,
Una brasa encendida contra el viento.
Casi fundido dando la pelea
Casi desfigurado por el fuego
Cosechando años verdes en las lomas
Desgranando las luces en las hojas.
Nacimos campesinos, campo somos
Crecimos en los surcos sudorosos,
Ganamos los bocados con esfuerzo
Recogimos mazorcas y arrancamos
De los tallos los frutos ya cuajados.
Tú nunca me frustraste tierra buena
No conocí egoísmo de tu entraña,
Generosas raíces me nutrieron
Me formaron de barro grano a grano,
Como encaña el maíz en tiempo bueno.
Por todos tus secretos tuve entrada
Debajo de tus ramas hice nido,
Madre tierra soy fruto, me has parido
Y aún generosamente me sustentas.
Tengo ésta libertad la de tu fuerza
Y un lecho que pacientemente espera.
Hijo soy de tu sol y de tu lluvia
Como premio mayor mi pecho es tierra
Mojada, allí reposa la semilla
Que se levantará si ya el verano
Comienza a replegar sus amenazas.
Viste mi persistencia suelo arado
Levanté un corazón de fuerte tallo
Colecté en los arroyos la frescura,
En un colchón de hojas conservaba
Esta última esperanza que es mi vida,
Pues tú no me abandonas como tantos
Tú nunca prometiste y diste todo
Y no me despojaste ni me heriste;
Eres tierra mi fuente y mi destino
El más amplio camino recorrido
Por eso yo te amo tierra grata.
La mejor herramienta son mis manos
Para labrar también para la trilla,
Con ellas mi palanca encallecida
Removió los sustratos escondidos,
Vengo de ti, de estambres y pistilos
De corolas, de polen: sangre y venas.
Si me moldeó tu influjo hasta lograrme,
Si me diste estatura y tez morena,
Si en mi pecho se ven las nervaduras:
No te puedo negar !oh madre buena!
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